El Secretario del Tesoro, Henry Paulson, se distanció de un segundo plan de estímulo económico el martes, 14 de octubre, diciendo que su atención estaba, en cambio, dirigida al esfuerzo coordinado para estabilizar los mercados mundiales y el sistema financiero estadounidense.
Reunido con la Junta Directiva de AARP, Paulson dijo que la actual inestabilidad económica seguirá por un tiempo, y reconoció el enojo de la gente ante las medidas iniciales del plan de rescate. “La gente está enojada y frustrada, y con toda razón”, señaló.
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Paulson también agradeció a AARP por apoyar la aprobación, en el Congreso, del reciente paquete de ayuda financiera por $700.000 millones ($700 billion). Se dirigió a la Junta apenas horas después de que el presidente George W. Bush hubiera resumido el ambicioso plan para invertir $250.000 millones ($250 billion) en el sistema bancario privado del país, la inversión pública en la banca privada más osada desde la Gran Depresión. El anuncio llegó después de que el Promedio Industrial Dow Jones subiera 938 puntos, el lunes. El entusiasmo del mercado se apagó el martes, y el Dow cayó 76 puntos, cerrando en 9310.99.
Los comentarios de Paulson llegaron en medio de un creciente interés en un segundo plan de estímulo económico. Ambos candidatos presidenciales, los senadores Barack Obama y John McCain, han anunciado planes impositivos y de gastos por cerca de $60.000 millones ($60 billion), dirigidos a encender una economía que, temen, se aproxima a la recesión. Los congresistas demócratas también planean desarrollar un nuevo paquete de estímulo económico después de las elecciones de noviembre. AARP respalda la idea general de una nueva ronda de iniciativas relacionadas con el gasto y el ahorro públicos.
| "La estabilidad del sistema financiero es un bien social. Si no tenemos confianza en el sistema financiero y en nuestros mercados, el que pierde es el pueblo estadounidense. Y quienes más pierden son aquellos que están jubilados y dependiendo de ingresos fijos. Es una carga apabullante". |
Sin embargo, Paulson dijo que mucho más importante que un segundo plan de estímulo económico es estabilizar los mercados. “Estoy tan lejos de pensar en un segundo estímulo financiero —expresó—. Lo que estamos haciendo ahora hace que eso resulte insignificante”.
Lo que están haciendo es inyectar, sistemáticamente, fondos federales en bancos privados, en un esfuerzo por movilizar los préstamos y negociaciones que habían quedado virtualmente congelados por el caos económico global.
“Hemos adoptado medidas que creo muy válidas para estabilizar el sistema financiero —dijo Paulson—. Eso no significa que hayamos dejado los problemas atrás. Va a ser un camino lleno de dificultades. Está claro que tenemos mucho por hacer”.
La implementación del programa se ha visto obstaculizada por la crítica generalizada de que dicho programa habría favorecido a Wall Street a costa de las necesidades del público en general y, al mismo tiempo, debilitado los principios de libre mercado tradicionales del país. “A la hora de comunicar, no hicimos un muy buen trabajo como el que deberíamos haber hecho —indicó Paulson—. Nuestro objetivo nunca fue salvar una institución financiera en particular, sino atender el interés público”.
Luego, presentó un fundamento más amplio: “La estabilidad del sistema financiero es un bien social —expresó—. Si no tenemos confianza en el sistema financiero y en nuestros mercados, el que pierde es el pueblo estadounidense. Y quienes más pierden son aquellos que están jubilados y dependiendo de ingresos fijos, y los que trabajan intensamente para llegar a fin de mes. Es una carga apabullante”.
También enfatizó que los $700.000 millones anunciados para el programa no son el verdadero costo del mismo, porque implica la compra de propiedades problemáticas y negocios que, más adelante, serán revendidos, presumiblemente, a mayor precio. “Esto no es un gasto, sino una inversión —afirmó—. El costo no es el de ejecutar el programa, sino los estragos causados en el conjunto de la gente si el plan no es implementado lo suficientemente rápido … en crecimiento [económico], en empleos, en planes 401(k). Ese es el costo real que estamos tratando de evitar y minimizar”.
Según Paulson, el objetivo es la confianza. “Tenemos que generar confianza. Esto es Estados Unidos de Norteamérica. Somos el país más rico del mundo. Por supuesto que superaremos este trance”.
La gente tiene razón en estar enojada; pero estabilizar los mercados financieros es más importante que nuevos planes de asistencia económica, señaló Paulson.
James Toedtman es el editor de AARP Bulletin.