En septiembre, AARP Segunda Juventud seleccionó a dos mujeres hispanas para unirse a la editora de la revista, Gabriela Zabalúa-Goddard, y al reconocido diseñador de moda y sobreviviente de cáncer de colon, Carmen Marc Valvo, en una campaña para impulsar la concientización sobre el cáncer. Las dos mujeres fueron elegidas luego de una búsqueda que se llevó a cabo en todo el país y fueron trasladadas a la ciudad de Nueva York para una sesión de fotos para el número de invierno de AARP Segunda Juventud. Allí conocieron a Valvo y posaron luciendo algunos de sus diseños únicos. En esta exclusiva en línea, comparten con nosotros la historia de su diagnosis, qué cambio generó en ellas esta enfermedad y cómo fue conocer y trabajar con Valvo.
La historia de Laura
Laura Torres había sido saludable toda su vida. “Tenía una espléndida constitución. Nunca me enfermaba”, dice la ex ejecutiva de radio, de 46 años, de Broad Run, Virginia. Así que cuando, en el 2007, durante una visita de rutina a su ginecóloga, ésta la interrogó respecto de sangre hallada en sus deposiciones, Torres le dijo que ella lo atribuía a unas inofensivas hemorroides. Estaba equivocada. Una colonoscopia reveló una masa significativa en su colon. Tenía cáncer de colon en etapa 4, y se estaba extendiendo a su hígado. Torres no lo podía creer. Su primera visita a un oncólogo no le dio mucha esperanza.
“La doctora me dijo que desbaratara mis tarjetas de crédito y me fuera a pescar, dándome un año de vida; a lo sumo, dos”, recuerda. Ella se negó a creer el nefasto pronóstico y buscó una segunda opinión. “Otro profesional me dijo que uno de cada 5.000 casos de cáncer de colon entraba en remisión, y esa era toda la esperanza que necesitaba. Intentaríamos retardar la evolución”.
Y eso hizo, a cualquier costo. Ha soportado largas sesiones de quimioterapia, tratamientos con rayos y la lucha con su compañía de seguros, todo para prolongar su vida realizando cualquier tratamiento médico posible. “Cada día es una bendición. Siempre está la posibilidad de que el cáncer entre en remisión”, dice Torres.
Pese a todo por lo que ha pasado, ella no da señales de estar cediendo. “Haber conocido a Carmen Marc Valvo es otro motivo de esperanza. Él ha podido retribuir gracias a su fama. Yo también quiero hacer lo mismo, a través de mis grupos de apoyo y de mi iglesia. Lo primero que les digo a los amigos que preguntan cómo pueden ayudar es: ‘Háganse los exámenes de cáncer de colon’. Es un asesino silencioso”.
La historia de Hope
Hope Herrera, de 61 años, ya no podía seguir evitando realizarse una colonoscopia. Un nuevo médico se negó a aceptar las excusas de la nativa de San José, California, y, en julio del 2007, luego de que Herrera se quejara de fatiga y de que el doctor encontrara sangre en las deposiciones, programó la colonoscopia. Ésta reveló cáncer de colon en etapa 3.
De inmediato, Herrera se sometió a una operación para extirpar la mitad de su colon, pero surgieron complicaciones y tuvo que batallar contra una neumonía post operatoria, junto con otros problemas relacionados con la cirugía. Afortunadamente, se recuperó, y la quimioterapia que siguió ha controlado la propagación de la enfermedad. “Me siento bendecida. No sé por qué soy tan afortunada”, expresa Herrera. Hoy admite, con cautela, que está en remisión. “El doctor dice que todo se ve bien”, afirma.
El diagnóstico tuvo un gran impacto en su vida. “Antes me preocupaba por todo. Hacía míos todos los problemas de los niños —señala la madre de 5 hijos, abuela de 12 nietos y bisabuela de cinco bisnietos—. Ahora, estoy más en paz y aprendiendo a pensar primero en mí”. Para Herrera, eso significa cambios en su dieta y visitas regulares a su médico, para asegurarse de que las cosas sigan bien y que el cáncer no haya retornado. También se está asegurando de que sus hijos estén atentos a las pruebas para la detección de cáncer, y dice que está constantemente insistiéndoles que hagan saber a sus respectivos médicos sobre sus historias clínicas, ya que son considerados pacientes de alto riesgo debido a múltiples casos de cáncer en la familia.
Es por ello que sintió que era importante trabajar con Valvo y AARP Segunda Juventud para ayudar a impulsar la educación sobre el cáncer colorectal. “Carmen es un sobreviviente y quiere que la gente se concientice —señala Herrera—. “¿A quién le puede gustar andar por ahí diciendo que tuvo cáncer de colon? Me saco el sombrero ante él”.