Enciende su televisor y encuentra la pantalla en blanco. Eso les podría suceder el 12 de junio de 2009 a quienes dependan de las transmisiones analógicas: televisores con antenas exteriores o del tipo “orejas de conejo”, o que no tengan una conexión de cable o satelital. En esa fecha, cesará la transmisión analógica y sólo se seguirá brindando el servicio digital (DTV).
Si bien la DTV tiene sus beneficios, a saber —mejor calidad de imagen y sonido y canales adicionales— podría resultar costoso: los propietarios de televisores analógicos que no reemplacen sus equipos tendrán que adquirir conversores si desean continuar recibiendo la programación.
Para ayudar a compensar el costo, el gobierno federal está ofreciendo un programa de cupones para conversores a televisión digital. El programa ofrecerá cupones por valor de 40 dólares cada uno para la compra de hasta dos conversores. Los mismos podrán adquirirse por entre 50 y 70 dólares en tiendas de electrónica y sitios de venta minorista en línea.
Cada hogar calificará para solicitar hasta dos cupones por internet, teléfono o correo postal, hasta el 31 de julio de 2009. Los cupones vencen 90 días después de ser emitidos y, una vez vencidos, no pueden ser reemplazados.
Otra opción es suscribirse a programación por cable o satélite, o comprar un televisor nuevo que reciba la señal digital. (Tenga cuidado con las ofertas: si la rebaja es demasiado tentadora, pudiera que sea porque el televisor no funcionará después de la transición al servicio digital.)
Tenga en mente que cada televisor analógico en su casa necesitará un conversor a televisión digital a no ser que tenga una conexión de cable o satelital.
Si necesita ayuda para conectar su conversor a televisión digital, la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) brinda ayuda gratuita.