AARP Segunda Juventud - La publicación hispana de mayor relevancia para las personas de 50 años o más
Bienvenidoenglishespañol
Home
games
cocina
presence
rx drugs
seguro social
trends
health
Finance
travel
deportes
entertainment
contact us
AARP Segunda Juventud Servicios de lector’a
AARP en español
AARP Puerto Rico

 

PUBLICIDAD

 


La presidencia de Obama: Los primeros 100 días
Foto: Saul Loeb/AFP/Getty Images 

Cecilia Muñoz, nuevo miembro del equipo de Obama, siente pasión por la causa

Por Ana Radelat
febrero 2009

Barack Obama inicia su mandato y AARP Segunda Juventud analiza cómo los cambios anunciados por el nuevo gobierno impactarán a los hispanos mayores. Parte IV: entrevista exclusiva con Cecilia Muñoz, directora de Asuntos Intergubernamentales.

 

Cecilia Muñoz

Cecilia Muñoz
Foto: AP

La persona elegida por el presidente Barack Obama para conducir una oficina clave en la Casa Blanca, y que oficiará como enlace entre el nuevo Presidente y los funcionarios estatales y locales, es una acérrima defensora de los derechos de los hispanos.
  
Cecilia Muñoz, de 46 años, fue una de las primeras designaciones que realizó Obama. Como directora de la Oficina de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca, Muñoz será una de las activistas políticas más poderosas en Washington.

Parte I: Reforma del plan de jubilaciones

Parte II: Reforma del sistema de salud

Parte III: La influencia hispana

Parte V: La agenda hispana

Parte VI: Entrevista a Ken Salazar

Parte VII: El paquete de estímulo económico

Parte VIII: El rescate hipotecario

Más en Actualidad

Muñoz es una persona influyente desde hace ya tiempo. Durante los 20 años que trabajó para el Consejo Nacional de La Raza (NCLR, por sus siglas en inglés), ascendió hasta ocupar el cargo de vicepresidente senior de la Oficina de Investigaciones, Defensa y Legislación del NCLR. Su labor, en relación con los derechos civiles y la inmigración, le valió una beca de la Fundación MacArthur (conocida como la beca de los genios), por valor de $500.000. Recientemente, el sitio de internet de la revista The Atlantic la mencionó como “una presencia formidable que conoce a todos en Washington”.

Muñoz, la hija menor de inmigrantes bolivianos que se establecieron en Detroit, señala que su activismo nació de la indignación que sentía ante la injusticia que sufrían los hispanos.

Su instinto humanitario se desarrolló tempranamente. Como estudiante en la Universidad de Michigan, Muñoz dedicó su tiempo libre a trabajar como tutora de presos hispanos, en una prisión estatal cercana. Obtuvo una maestría en Berkeley, Universidad de California, y, antes de unirse al NCLR, trabajó en una organización de defensa de los derechos de los inmigrantes, en Chicago.

En el año 2000, la pasión de Muñoz por los derechos civiles desató fuertes protestas entre los grupos que intentaban conseguir controles más rigurosos para los inmigrantes, al declarar que algunas de las tácticas que utilizaban “promovían el odio y la intolerancia”. Sin embargo, esta controversia no dañó su carrera. En una entrevista con AARP Segunda Juventud, poco antes de que Obama asumiera, Muñoz habló abiertamente sobre su nuevo trabajo.

P. ¿Por qué cree que Obama la eligió para este cargo?
R. Espero que tenga algo que ver con mis 20 años al servicio de la gente, trabajando en temas de política nacional para el Consejo Nacional de La Raza. Como senador [por Illinois], el Presidente valoró mucho nuestra pericia y perspectiva y, para mí, resulta claro que Obama quiere, en su gobierno, personas capaces de conectarse con todos los estadounidenses y de crear las vías para que la gente se conecte con su gobierno.
P. No ha habido muchos hispanos que hayan ocupado cargos importantes en la Casa Blanca. ¿Su trayectoria traerá una nueva perspectiva al proceso político? Y, si así fuera, ¿de qué manera?
R.

No diría que mi trayectoria pueda traer una perspectiva nueva, pero espero que, al momento de elaborar políticas, se escuchen todas las voces. Además, espero que mis antecedentes en cuestiones políticas que afectan a los estadounidenses más vulnerables me ayuden a abrir las puertas correctas para acceder a dirigentes locales con grandes ideas.

También diría que estoy orgullosa de la diversidad de nombramientos que está haciendo el gobierno entrante. Hay muchos latinos talentosos que formarán parte de nuestro equipo.

P. ¿Cree que se verá involucrada en algún tema de especial importancia para los hispanos o estadounidenses mayores?
R. Como trabajaremos con alcaldes, gobernadores y otros funcionarios locales, mi oficina estará comprometida en un sinfín de cuestiones políticas que afectan a los gobiernos estatales y locales, y que afectan la vida de cada estadounidense.
P. Algunas personas creen que su designación es una señal de que, para el gobierno de Obama, la reforma de la política migratoria será una prioridad. ¿Es así?
R. Mi rol particular no se concentrará en la política migratoria, pero el Presidente dejó claro, durante la campaña, que la reforma de la política migratoria es una prioridad.
P. ¿Qué experiencias la han preparado para este nuevo puesto?
R. Durante los 20 años que trabajé en el NCLR, aprendí muchísimo sobre cómo coordinar las acciones de los actores locales —en este caso, los casi 300 afiliados del NCLR— con el proceso de elaborar políticas. Aprendí que el trabajo más importante, y los dirigentes más talentosos no son, por lo general, los que operan en Washington, sino aquellos que trabajan en las comunidades locales. Tengo la suerte de haber estado en una organización que trabaja muy duro para levantar y apoyar proyectos innovadores que, de otro modo, pasarían inadvertidos; esto se parece en mucho a lo que van a involucrar mis nuevas labores. El gobierno de Obama necesitará de una fuerte participación de los dirigentes locales y estatales. Creo que el tiempo que pasé en el NCLR me enseñó a valorar estas clases de relaciones.
P. ¿Cuáles son los cambios que deberá realizar para pasar del rol de activista por los derechos de los hispanos, a trabajar para el presidente de Estados Unidos?
R. Para mí, el cambio más grande será pasar de mi rol de activista externa al gobierno, al de alguien que es parte del gobierno. Supongo que siempre seré una activista política, de un modo u otro. Pero trabajar dentro del gobierno requiere de una serie de habilidades distintas. He utilizado este período de transición para concentrarme en estos cambios y asegurarme de estar lo más afilada posible cuando el trabajo comience.


volver al comienzo


 
 





Conozca al embajador


Jorge Ramos

¡Reporte el fraude! Ayude a  AARP a monitorear los seminarios sobre inversiones.  
más »

Prepárese para cuidar a sus seres queridos: Una guía de planificación  cortesía de AARP Foundation.
más »


AARP está reuniendo a particulares, políticos y líderes de empresas para lograr un cambio social positivo.
más »



Inscríbase

Inscríbase gratis al Boletín mensual de AARP Segunda Juventud.org

 
PUBLICIDAD


www.aarp.org | contáctenos | política de privacidad
copyright 2009, AARP. Todos los derechos reservados.