¡Luz! ¡Cámara! ¡Acción!
Nace Una Estrella
Pero Hollywood tendrá que esperar, ya que el único papel protagónico que interesa a Antonio Villaraigosa es el de alcalde, y está listo el desafío.
Por Gabriela Zabalúa-Goddard
octubre/noviembre 2005
P: A usted se lo conoce como un luchador, manifestante, rebelde, pero siempre un líder. ¿Fue un evento en su vida el que lo convirtió en un constructor de coaliciones?
R: A una edad temprana reconocí que tenía la responsabilidad de restituir, la responsabilidad de hablar en contra de la injusticia, de usar la educación para liderar. Estoy aquí, ahora, porque hubo un Acta de Derecho de Votar y una Ley de Derechos Civiles que abrieron el país a personas como yo, y me dieron los medios para liderar y ser una voz activa en mi comunidad.
| ‘Estoy cómodo tanto cultural como lingüísticamente entre los latinos y sé que la agenda latina es la agenda norteamericana’ |
P: Las mujeres también desempeñaron un papel esencial. ¿Qué es lo más importante que usted aprendió de ellas?
R: La jefa del hogar fue mi madre. Yo siempre me sentí a gusto con mujeres fuertes. Mi madre fue mi inspiración y la columna vertebral de la familia. Además, entre mi personal siempre hubo mujeres muy fuertes. Mi jefe de personal es una mujer. Creo que lo que aprendí es que hace falta una mujer para hacer el trabajo de un hombre.
P: Usted habla de su mamá como una persona decidida a envejecer con dignidad.
R: Mi madre fue aprendiendo durante toda su vida. Ella se graduó de la secundaria, crió cuatro hijos ella sola, pero volvió a la escuela, trabajó en su Licenciatura en Artes, empezó como secretaria y terminó como ejecutiva del lugar donde trabajaba. Siempre estaba tratando de superarse. Nunca tuvo su propia casa, pero tenía entradas para el teatro. Fue una mujer muy culta.
P: Su asunción fue rica en diversidad, no sólo racial, sino también religiosa. ¿Qué papel desempeñan lo espiritual y lo religioso en su vida?
R: Soy más religioso hoy que hace cuatro años. La pérdida de una importante elección (alcaldía), en el 2001, me acercó a Dios. Siempre fui espiritual y distingo entre las dos cosas. Pienso que ese sentido de espiritualidad es algo que siempre fue fuerte dentro de mí.
P: Marido, padre con dos hijos todavía en casa y ahora alcalde. ¿Cómo hacen usted y su mujer para manejar todo eso?
R: Es bastante difícil, pero tratamos regularmente de hacernos tiempo para la familia, para asegurarnos de que podemos estar juntos. Yo también trato de traerlos conmigo todo lo que puedo. Mañana habrá un gran súper clásico entre Chivas y América, dos de los equipos de fútbol mejicanos más formidables, y ellos irán. También tratamos de llevarlos a eventos oficiales.
P: ¿Es usted lector? Si lo es, ¿tiene un autor favorito, o le gustan varios?
R: Lo soy. John Steinbeck siempre fue mi favorito: Las uvas de la ira, De ratones y hombres.
P: Las uvas de la ira es, en realidad, la historia de California, si usted lo piensa.
R: Es cierto. Y de inmigración en muchos sentidos, no sólo de este hemisferio, sino también desde todo el país hacia California, en esa época. Fue un período muy difícil durante la Depresión, y es un libro acerca de los trabajadores agrícolas que me conmovió.
P: ¿Estuvo en La Paz, el lugar de descanso de César Chávez?
R: Sí. Estuve involucrado como activista en el boicot de la uva de 1968. César Chávez y los trabajadores agrícolas siempre fueron importantes para mí, y la inspiración de mucho de lo que hice.
| ‘El poder guiar esta ciudad como alcalde es algo por lo que me tengo que pellizcar todos los días’ |
P: Ha dicho que es un alcalde que resultó ser latino. ¿Ser latino lo convierte en un alcalde más fuerte, especialmente en Los Ángeles?
R: No creo que me convierta en un alcalde más fuerte, pero sí creo que traigo experiencias únicas y una comprensión de la comunidad que es ahora la mitad de la población de la ciudad y que será una parte muy importante del futuro de esta ciudad. Estoy cómodo tanto cultural como lingüísticamente entre los latinos y sé que la agenda latina es la agenda norteamericana, una de buenas escuelas y vecindarios seguros, del cuidado de la salud y vivienda, y una que dice que trabajamos duro y queremos participar en el sueño americano.
P: La educación es un tema recurrente. ¿Cómo puede Los Ángeles ayudar a los boomers a involucrarse más en la educación?
R: Tenemos que citar el hecho de que los padres y los maestros no tienen, en realidad, una participación activa en nuestras escuelas; debemos darles más poder para tomar decisiones.
P: ¿Tiene planes para los hispanos mayores?
R: Estamos viendo lo que podemos hacer para reducir los costos de los medicamentos. Estamos considerando una iniciativa para comprar al por mayor medicamentos recetados.
P: Usted está trabajando para el sueño de todos los angelinos, ¿qué desea para sus propios hijos y nietos?
R: A los chicos les digo: “Alcancen las estrellas y sigan sus sueños”, y eso es lo que quiero que hagan mis hijos, que lleguen lejos para honrar sus talentos y aspiraciones. Yo crecí en una época en la que nuestros horizontes parecían mucho más limitados. Siempre les dije a mis hijos: “No hay absolutamente nada que los detenga para alcanzar sus sueños”. Además, enfaticé entre la gente joven que es importante devolver, que el servicio es un honor y que devolver a la comunidad es parte del ciclo de regeneración que necesitamos para tener una comunidad saludable.
P: ¿Se ve continuando en la política?
R: El servicio público es, para mí, un honor y algo que valoro mucho. No puedo ver más allá de este capítulo como alcalde. Es un trabajo que siempre quise hacer, y creo que soy afortunado al poder hacerlo, dado que yo nací aquí, me crié aquí, mi abuelo llegó aquí hace 100 años y la ciudad me ha dado mucho. El poder guiar esta ciudad como alcalde es algo por lo que me tengo que pellizcar todos los días.
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