AARP Segunda Juventud - La publicación hispana de mayor relevancia para las personas de 50 años o más
Bienvenidoenglishespañol
Home
games
cocina
presence
rx drugs
seguro social
trends
health
Finance
travel
deportes
entertainment
contact us
AARP Segunda Juventud Servicios de lector’a
AARP en español
AARP Puerto Rico

 

PUBLICIDAD

 


Sandra Ramos
Photo: Gina LeVay/Redux 

Les da fuerza a sus hermanas
Una defensora por naturaleza, Sandra Ramos ha pasado su vida adulta luchando para asegurarse de que las mujeres maltratadas cuenten con el apoyo y los servicios que necesitan. Y no planea detenerse.

Por Elizabeth Llorente
octubre 2009

Los Amigos llaman a la acción, con panqueques, pasión y paciencia
(octubre 2009)

Jorge Muñoz:
La labor de los ángeles
(octubre 2009)

Haga el bien, siéntase mejor 
(octubre 2009)

Compartir es Vivir

Más en Presencia

El saludo del correo de voz de Sandra Ramos anuncia a las personas que llaman que se comunicaron con el número de teléfono de “la servidora de la diosa”. No se encuentra disponible, explica, porque es muy probable que se encuentre "haciendo del mundo un mejor lugar".
 
Desde 1970, Ramos, de 67 años de edad, se ha dedicado a la lucha por los derechos de las mujeres maltratadas y de sus hijos. Fundó el primer refugio para mujeres maltratadas de Estados Unidos en los años 70 y con el correr de las décadas se ha alzado en contra de los funcionarios y del sistema judicial con un fervor inquebrantable y, algunas veces, con estilo teatral. En la actualidad, trabaja como directora ejecutiva de Strengthen Our Sisters (Fortalezcamos a nuestras hermanas) una entidad sin fines de lucro que fundó en la zona norte de Passaic County, Nueva Jersey. La organización administra siete refugios habilitados, varios hogares de transición en donde las mujeres que sufren abusos pueden pasar períodos más extensos y un centro de cuidado infantil. Y es una de las más reconocidas e infatigables defensoras de la mujer maltratada del país.
   
“Representa un icono del activismo contra la violencia familiar —indica Arlene Holpp Scala, quien dirige el Departamento de estudios sobre la mujer, de William Paterson University, una de las dos facultades de Nueva Jersey en las que Ramos dicta cursos sobre violencia doméstica—. Ha luchado para conseguir apoyo económico para programas para mujeres maltratadas. Se alza contra el sistema, contra la gente que no siente compasión por los sobrevivientes de la violencia doméstica. Sus alumnos, aquí en la universidad, se electrizan con su conocimiento y su pasión.”
    
A pesar de los elogios y los numerosos premios nacionales que ha recibido, Ramos, que tiene una maestría en antropología urbana aplicada de la universidad City College de Nueva York, sigue siendo pragmática.
   
“Esto representa una misión, una pasión para mí —comenta Ramos en su típico tono de voz suave, pero con determinación—. No lo llamo trabajo. No digo: `Me voy a trabajar.´”
   
Es una pasión que, literalmente, apareció en su vida en 1970. Fue el momento en que una mujer que huía de su abusador golpeó la puerta de Ramos en busca de refugio. La mujer, según Ramos, era la madre de niños a los que Ramos les daba clase en una escuela dominical dirigida por una iglesia Unitaria. Ramos alojó a la familia en su casa y se corrió la voz sobre su buena acción. Finalmente, el número de mujeres maltratadas que vivían en su casa con sus hijos se elevó a 22. Ramos, que por entonces trabajaba de camarera en un club de jazz de Manhattan, señaló que le llamaba la atención la falta de recursos para las mujeres que huían de quienes las maltrataban.

La gente a menudo se pregunta si su apasionado compromiso por ayudar a las mujeres maltratadas tiene su origen en una experiencia personal de violencia doméstica. No completamente, indica Ramos.

Oportunidades para voluntarios

La misión de Strengthen Our Sisters, fundada por Sandra Ramos, depende de los voluntarios. Desde proporcionar personal para atender la línea directa para emergencias hasta trabajar con niños, pasando por ofrecer ayuda técnica y administrativa, organizar donaciones o colaborar en el mantenimiento de las instalaciones, la ayuda es siempre bienvenida. Los voluntarios deben completar una orientación.

Para mayor información, visite www.sosdv.org/volunteer.html.  

“Siempre he tenido un sentimiento muy fuerte contra la injusticia —comenta—. Cuando era niña, siempre decía:`No es justo´. Mi madre, a su vez, decía: `La vida no es justa´, y yo le respondía: `Entonces, tenemos que hacer que lo sea.´”

Así es que, cuando Ramos se dio cuenta de que no había un sistema que ayudase a las mujeres y a los niños maltratados, se negó a aceptar el status quo y decidió convertirse en una agente del cambio. “La gente se acercaba a mí porque no tenían otro lugar adónde ir —comenta—. Necesitaban una gran cantidad de servicios, necesitaban grupos de apoyo, capacitación laboral, solidaridad.” Según ella, sin todos esos elementos para ayudarlas a ser autosuficientes, era más probable que volvieran a sus abusadores, de quienes dependían.

Transformar el hogar donde vivía la familia en un refugio para tantas mujeres y niños requirió una gran capacidad de adaptación de su parte, recuerda la hija de Ramos, Maria, quien actualmente tiene 47 años de edad. “Era una especie de caos —recuerda Maria, la mayor de los tres hijos de Ramos—. Era una casa pequeña; no teníamos mucho espacio. Pero ella le extiende la mano a la gente que ve sufrir. Hace todo lo que esté a su alcance para ayudarlos.”
  
Esa experiencia dejó su marca. Ahora una abogada en California, Maria Ramos ha seguido los pasos de su madre, defendiendo a las víctimas de violencia doméstica y hablando sobre el tema con oficiales de policía y otros grupos.

Strengthen Our Sisters
Línea directa de ayuda inmediata las 24 horas
800-767-9470
www.strengthenoursisters.org

National Domestic Violence Hotline (Línea directa nacional contra la violencia doméstica)
Ayuda anónima y confidencial 24/7 (las 24 horas, 7 días a la semana)
800-799-SAFE (7233)
(en inglés y español)
TTY: 800-787-3224
www.ndvh.org

Primer refugio establecido
Luego de desafiar los esfuerzos de los funcionarios de la ciudad y las órdenes judiciales para sacar a las mujeres de su casa, Sandra Ramos logró conseguir que se estableciera el primer refugio a fines de los años 70. Desde entonces, miles de personas han encontrado refugio en el hogar de Ramos o en uno de sus refugios, que, entre todos, hospedan a unas 180 mujeres y niños. Muchas de ellas son latinas y Ramos planea comenzar a tener una sesión semanal de asesoramiento grupal en idioma español. Pero Ramos, cuyo apellido de soltera es Blumberg y conservó el de su ex marido, un inmigrante cubano, observa que el carácter racial y étnico de las personas que residen en el refugio cambia constantemente.

“La violencia doméstica atraviesa todas las barreras de raza y clase social —dijo recientemente, tomando un descanso durante sus dos horas diarias de natación en Highlands Pool, una piscina alimentada por agua natural de las montañas—. [La violencia familiar] no discrimina, afecta a todos.”
   
La aversión de Ramos al status quo influye tanto su estilo de vida como su activismo. Hace frecuentes referencias a “la diosa”, explicando que considera que “el Creador” es de sexo femenino y que el término también se refiere “al poder de la energía de la mujer”.
   
Ramos, que usa el cabello largo y color rojo brillante, prefiere la moda de los años 50 y 60, vive en una casa prefabricada rosa y violeta trasplantada desde una base militar, y maneja un Volvo color fucsia modelo 1986 con el capó decorado con ornamentos Art Decó que simbolizan la paz, el poder de la mujer y la protección de los niños. Una vez, reflexionando sobre qué ponerse para una fiesta, Ramos recuerda, miró la cortina y decidió usarla para la ocasión. “Creo que las mujeres, a medida que se hacen mayores, deberían volverse más alocadas —indica—. Haz lo que quieras.”
   
“En las reuniones grupales, le pido a la gente que me cuente lo que hicieron durante un período de 24 horas. Luego, les pregunto cuántas de esas cosas realmente les gustaron, y por lo general son pocas o ninguna. Es triste.”
   
No sorprende que la antiburócrata tenga un enfoque práctico respecto de sus refugios, solventados a través de subsidios y donaciones. Ella toma parte activa en los refugios, sirviendo alimentos a las mujeres y niños, y comiendo y charlando con ellos. Anima a las mujeres a que desempeñen un papel fundamental en los refugios; cocinan sus propios alimentos y ayudan a organizar las actividades.
   
“Es un ambiente de mucha cooperación —comenta la abogada Linda Neilson, exalumna de Ramos que proporciona asesoramiento legal gratuito a las mujeres de los refugios—. Las mujeres trabajan en conjunto para lo que necesitan. Son muy organizadas.”
    
Ramos conduce dos “sesiones de empoderamiento” semanales en los refugios —una, centrada en la reafirmación personal, y la otra, un grupo de apoyo para mujeres maltratadas—, y los viernes por la noche, canta en un coro de música gospel en uno de ellos. Envía defensores a la corte para que ofrezcan apoyo moral a las mujeres cuando están procurando órdenes de restricción o están luchando por la custodia de sus hijos. También ayuda a las mujeres a conseguir asesoramiento legal, aunque pocas veces se presenta en la corte en persona porque, según Ramos, “Una y otra vez me enfurece la injusticia que imparten los jueces”•
   
“Sandy te hace sentir como si dijeras: ‘OK, estás pasando por esta situación, pero va a mejorar’ —señala Geraldine Wright, oriunda de República Dominicana que buscó guarecerse de su abusador en uno de los refugios de Ramos—. Una de las mejores cosas que hice por mí misma y por mis hijos fue venir al refugio. Ella me ayudó a sentirme fuerte, cuando habitualmente no lo era; me ayudó a conseguir trabajo, aquí, en el refugio, para que pudiera encontrar un lugar donde vivir y pagar el alquiler."
   
Ramos se reúne con legisladores y jueces para debatir lo que ella define como un sistema judicial que lo hace demasiado fácil para los abusadores —quienes frecuentemente están en mejores condiciones que sus novias o esposas para afrontar costosas batallas legales— obtener la custodia legal de sus hijos.
  
“Nunca me han gustado las cortes —comenta Ramos, agregando que ha sabido de jueces que expresan su negativa a la emisión de órdenes de restricción a mujeres que no las solicitaron lo suficientemente rápido—. Muchas mujeres les temen a sus abusadores. Y los abusadores han descubierto que una forma de vengarse de una mujer que los abandona es pelear por la custodia y sacarles dinero para la manutención de los hijos.”
  
Para combatir el sistema, organiza piquetes para apoyar a mujeres cuando tienen una audiencia en la corte o demostraciones anuales focalizadas en un asunto en particular. Durante años, para el fin de semana del Día de la Madre, por ejemplo, ha ayudado a organizar y participado en demostraciones frente a las cortes de los condados de Passaic y Bergen, en donde varios de sus refugios se encuentran ubicados. Y en su creencia característica de que a veces un poco de drama puede lograr un objetivo, los manifestantes empujan cochecitos de bebé vacíos para simbolizar a las muchas mujeres maltratadas que, según Ramos, pierden la custodia de sus hijos injustamente.
   
Ramos dice que no planea detenerse. En manifestaciones, discursos, aulas y reuniones con legisladores, continúa presionando para que haya una mejor capacitación sobre violencia doméstica para policías y jueces, mejor acceso a representación legal para mujeres maltratadas y para lograr la creación de una junta civil revisora para que examine los casos en los que madres maltratadas han perdido la custodia de sus hijos.
    
“El legado de Sandy —dice la abogada Neilson— será haber pasado no sólo una parte, sino toda su vida adulta luchando para garantizar que las mujeres maltratadas cuenten con el apoyo y los servicios que necesitan.” 
 



Estos enlaces son provistos solamente como fuentes de información. AARP no respalda, no tiene control y no se responsabiliza por estos sitios de enlace o por el contenido, publicidad, materiales, productos y/o servicios ofrecidos a través de sus páginas.

volver al comienzo


 
 





Conozca al embajador


Jorge Ramos

¡Reporte el fraude! Ayude a  AARP a monitorear los seminarios sobre inversiones.  
más »

Prepárese para cuidar a sus seres queridos: Una guía de planificación  cortesía de AARP Foundation.
más »


AARP está reuniendo a particulares, políticos y líderes de empresas para lograr un cambio social positivo.
más »



Inscríbase

Inscríbase gratis al Boletín mensual de AARP Segunda Juventud.org

 
PUBLICIDAD


www.aarp.org | contáctenos | política de privacidad
copyright 2009, AARP. Todos los derechos reservados.